Saludo del presidente Desde siempre hemos defendido la idea de que a los accidentes acuáticos hay que responder con un principio fundamental: el de la cualificación profesional. También hemos insistido en numerosas ocasiones en que hoy en día está suficientemente comprobado y aceptado que, llevar a cabo medidas preventivas suficientes y lograr una preparación completa y adecuada en los responsables del salvamento y socorrismo, salva muchas más vidas y ahorra más dinero que tener que utilizar el tratamiento más avanzado y sofisticado ante accidentes. Sin embargo, seguimos comprobando que en España todavía no se ha conseguido generalizar la profesionalización en el campo del salvamento y socorrismo. Siguen siendo muchos los lugares y las zonas de baño público que no cuentan con profesionales dedicados a las tareas relacionadas con el salvamento y socorrismo. Siguen siendo demasiado numerosas las personas que, incluso, no creen que sea necesario realizar contrataciones en salvamento y socorrismo. Y, aunque cada vez menos, todavía hay quienes siguen utilizando voluntarios para ejercer funciones que corresponden a trabajadores cualificados, con derecho a contrato y sueldo dignos. En otras muchas ocasiones y foros hemos manifestado nuestra opinión de que para este trabajo profesional se debe exigir una adecuada formación, lo más completa posible y, en función de las circunstancias, lo más especializada posible. Formación que debe conducir a una certificación profesional y posterior titulación, formación que ya se está regulando legalmente, pero que deberá poseer la calidad y el prestigio necesarios para que las personas que la poseen se enfrenten a los trabajos de salvamento y socorrismo con garantías de éxito. En un trabajo en el que es frecuente comprobar que la vida está en juego, no puede ser un juego, un deporte o sólo un acto voluntario la formación, cualificación y responsabilidad de los profesionales que lo asumen. Por estos motivos nace la Fundación IDISSA, en la que tienen cabida todas las personas que compartan sus fines y que deseen evolucionar hacia una mejor y más segura experiencia en todo tipo de actividades acuáticas. Manuel Sánchez Castro
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